Prevención

Terapia con factores de crecimiento (PRP)

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El tratamiento biológico mediante Plasma Rico en Plaquetas (PRP), que se conoce socialmente como los Factores de Crecimiento, no es un tratamiento del futuro, es desde hace tiempo, una gran baza dentro de nuestro arsenal terapéutico.

¿Cómo funciona?

La terapia con PRP utiliza el potencial regenerativo que tenemos en nuestras plaquetas, las células que de forma natural tenemos en nuestro torrente sanguíneo. Mediante la extracción de sangre (como se realiza en una analítica rutinaria) y un procesado de laboratorio, el profesional sanitario obtiene un plasma del propio paciente (autólogo), con una concentración enorme de plaquetas (6-8 veces superior a la concentración normal que encontramos en la sangre que circula por nuestro cuerpo).

Con esta técnica se produce una hiperestimulación biológica, favoreciendo la cicatrización, regeneración y curación del tejido dañado.

Un dato curioso: a pesar de que su nombre es “Factores de Crecimiento”, su función no es hacer que crezca nada, sino promover la regeneración de los tejidos (que no es lo mismo).

Su aplicación

Se aplica a través de un proceso de infiltración, que permite aplicar el PRP con un gran concentrado de plaquetas, en una zona donde tenemos un número normal. Las plaquetas activan y liberan millares de factores de crecimiento, así como también sustancias activas de sus gránulos alfa.

Es de vital importancia tener presente que la aplicación de estas técnicas debe ser siempre ECOGUIADA, ya que se ha demostrado científicamente que la aplicación ciega (sin ecógrafo) tiene una tasa de error muy importante.

¿Para qué lesiones se utiliza como tratamiento?

Los PRP se usan frecuentemente en tendinitis, fascitis, lesiones musculares o lesiones degenerativas articulares como lesiones meniscales o de cartílago. Una consideración muy importante: no se concibe la aplicación de esta técnica si no está programada con un tratamiento complementario de rehabilitación, esto se debe a que necesitamos conseguir un sostén biomecánico y funcional como refuerzo a lo que obtenemos biológicamente con los factores de crecimiento.

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